15 julio, 2018

Cómo sentirme mejor si estoy deprimido

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que para el año 2020, la depresión será la segunda causa de incapacidad del mundo, lo que pone a este trastorno del estado de ánimo en un lugar bastante preocupante, ya que se calcula que afecta a unos 350 millones de personas.

¿Cuáles son sus síntomas?

El ánimo deprimido se define por una serie de síntomas, siendo los más característicos los siguientes:

  • Estado de ánimo triste.
  • Perdida de interés hacia los demás o actividades.
  • Disminución de la actividad física o fatiga.
  • Alteraciones cognitivas como disminución de la atención, memoria, concentración, etc.
  • Alteración en nuestra forma de pensar, visón negativa y catastrofista de las cosas.
  • Emergen sentimientos de culpa, incapacidad, baja autoestima.

¿Qué puedes hacer?

A continuación, te ofrecemos algunas recomendaciones que han demostrado su eficacia a la hora de trabajar con personas con estado de ánimo deprimido. El objetivo de dichas actividades es que seas parte activa de tu vida y obtengas gratificaciones a corto plazo.

Entre ellas podemos destacar:

Haz actividades sencillas y agradables: realizar actividades como ir a caminar por la playa o el campo, dar un paseo por la ciudad, ir a ver una película ir al cine, escuchar música, leer un libro, hablar con una amiga, etc. Se trata de hacer actividades que “quieras hacer” y no que “tengas que hacer”, deben ser actividades sencillas que te reporten bienestar.

Establece metas a corto plazo y realistas: las personas con depresión se fijan más en las consecuencias inmediatas de su conducta, siendo a menudo muy exigentes consigo mismos y consecuentemente fallan en conseguir objetivos demasiado elevados, reforzándose con muy poca frecuencia. Por lo tanto, establecer metas a corto plazo te ayudará a lograr objetivos diarios, reforzando así cualquier avance por pequeño que sea.

Realiza actividades físicas: está demostrada la capacidad del ejercicio físico para mejorar el bienestar personal, tanto físico como psíquico. Si no eres aficionado a los deportes, no pasa nada. Puedes empezar por ir a caminar 10 minutos e ir aumentando un poco cada día hasta llegar a 30 min, por lo menos 3 o 4 veces a la semana. De esta manera, no sólo conseguimos la activación de nuestro cuerpo, sino una mejora en nuestro estado de salud general.

Retoma las rutinas: puede que rutinas tan simples como hacer la compra, limpiar la casa, estudiar, hacer la comida, etc.  Se hayan convertido en actividades muy costosas para ti. Si es así, no dudes en pedir ayuda para realizarlas, esto no te hace peor persona, ni menos capacitada.

Desarrolla tu autoestima: aprende a diferencias entre tu “yo ideal” y tu “yo real”. A menudo, las personas nos hacemos una idea de cómo nos gustaría ser que no es acorde del todo a la realidad, lo que genera muchos sentimientos de frustración y nos hace tener una visión negativa de nosotros. Aceptarse tal y como se es, es vital para mejorar y no dañar nuestra autoestima.

No te aísles: puede que no tengas ganas de estar rodeada de gente, que te sientas incomodo estando con ella. Pero aislándote no consigues nada. Mantén el contacto con tus seres queridos, amistades y planifica actividades con ellos.

Acude a un profesional: la depresión es un trastorno altamente incapacitante y muchas veces poco comprendido por la persona y el entorno que le rodea. Si necesitas ayuda profesional o conoces a alguien en esta situación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, nuestro equipo estará encantado de ayudarte.

Si por el contrario, no eres tú el que está deprimido pero quieres ayudar a alguien que sí lo está. Aquí te damos algunas recomendaciones.

Tal vez te interese leer: ¿Por qué se produce la depresión?

Psico·Salud. Gabinete de Psicología en Tenerife.

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BIBLIOGRAFÍA.

Barraca Mairal, J. (2009). La activación conductual (AC) y la terapia de activación conductual para la depresión (TACD): dos protocolos de tratamiento desde el modelo de la activación conductual. EduPsykhé, Vol. 8, No. 1, pp. 23-50.

Pérez Álvarez, M. (2007). La activación conductual y la desmedicalización. Papeles del Psicólogo, Vol. 28(2), pp. 97-110

Tais Pérez Domínguez Psicóloga sanitaria. Máster en Psicología Clínica y de la Salud con amplia experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamientos de problemas y trastornos psicológicos. Twitter

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