15 octubre, 2012

Libertad

LibertadLa libertad es uno de los valores máximos a los que aspira el ser humano. Sin libertad, no somos nada. De hecho, tan importante es, que en la mayoría de países, cuando alguien comete un delito, lo que se hace es privarle de su libertad, quitarle lo más preciado. El problema es que no sólo la prisión nos priva de la libertad, sino que muchas veces son nuestros problemas psicológicos y nuestras dificultades las que nos alejan de ella.

Imaginemos el caso de una persona a la que le encanta viajar y un día tiene un problema en un avión. Quizá ese problema le haga ir evitando subirse a ningún vuelo, hasta que acaba desarrollando una fobia a volar. Esa persona, en cuya identidad está el viajar, el conocer nuevas culturas y lugares interesantes, tiene unas cadenas psicológicas. Esa persona ya no puede ser ella misma, porque no puede decidir libremente subir a un avión.

O tal vez, alguien que quiere a su pareja con todo su corazón no puede evitar discutir con ella. Cada vez más discusiones, cada vez a peor. Poco a poco se generará una inercia negativa, una bola de nieve que les caerá encima y que pondrá en serio peligro el futuro de su relación. Cuando queremos a otra persona y es el no saber afrontar el día a día de una relación lo que nos causa problemas, no estamos amando libremente. Cuando esa relación fracasa porque no la sabemos encauzar, han sido las cadenas las que la han arrojado al abismo. ¿Y si el sueño de una persona siempre ha sido estudiar pero no se atreve porque es mayor que la mayoría de sus compañeros? Esa persona igual no da el paso por miedo al ridículo que cree que va a hacer, por no querer afrontar una situación que no controla, porque no se cree capaz de sentarse a estudiar… ¿Es libre esa persona? ¿Ha tomado la decisión que ha querido, o se ha conformado?

Todos esos ejemplos son reales, son problemas que a todos nos pueden pasar y que debemos afrontar si queremos romper las cadenas y ser libres. ¿Por qué no deberíamos disfrutar de la vida sin miedo? El día que queramos vencer el miedo, que queramos superar los problemas y ser libres, sólo necesitaremos dos cosas: un psicólogo y muchas ganas.

Gracias a la terapia psicológica podremos descubrir cómo no ser presos de nuestros problemas, cómo ser libres, y en definitiva, cómo ser lo que queramos ser.

Javier Alemán González. Psico·Salud.

Centro de Asistencia Psicológica.

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